Cuando los últimos dos años alguien hablaba de inflación y de cómo se estaba precipitando un colapso económico y social, se le tachaba de conspiranóico. Pero según están transcurriendo los acontecimientos planetarios, podríamos decir que más bien eran comentarios premonitorios de lo que estamos viviendo en la actualidad.

Los controladores de nuestro mundo, no necesitan nuestro dinero, aunque nos lo están robando de una manera descarada a través de la subida de precios y los impuestos. Ya tienen más de lo que pueden gastar en 7 encarnaciones.

Entonces ¿por qué lo hacen?, ¿Cuál es el interés de empobrecernos y presionarnos tanto?

Pues creo que la respuesta puede ser muy sencilla. Desde mi punto de vista, siento que lo que persiguen es que perdamos nuestra independencia y libertad, porque las personas libres e independientes no pueden ser controladas fácilmente.

Si tú tienes la capacidad de generar tu sustento y de medrar en la vida, si has conseguido vivir sin deudas y aun así, desarrollar una vida sencilla y satisfactoria, eso te hace una persona autosuficiente que no depende exclusivamente del sistema que han creado para su beneficio. Y eso es peligroso para ellos. Así que aprietan las clavijas tanto como pueden hasta que la humanidad diga BASTA.

Ahora bien, tú y yo sabemos que no tenemos la capacidad de parar estos planes que nos arrastran a todos, pero sí que podemos atender nuestro hogar, nuestra salud y desarrollar nuestra capacidad de entendimiento y aprendizaje a todos los niveles. Porque navegar los acontecimientos con entereza, sin dejarnos arrastrar por el miedo, es una habilidad que hemos de desarrollar para nuestra salud mental.

Pero lo más importante es entender que lo que ocurre en la actualidad, es una llamada a DESPERTAR y a darnos cuenta de que nuestro mundo realmente necesita un cambio profundo de estructuras, tanto en lo social, como en la sanidad, la educación, la economía, la política y el manejo de los recursos medioambientales.

Quizá nuestro trabajo interno consista en permitir y navegar el colapso, aportar nuestra semilla al cambio para que pueda germinar cuando el tiempo sea propicio y colaborar de una manera pro-activa con aquellas personas afines a este Despertar que estén preparadas a construir una nueva manera de vivir.

Así que te invito a reflexionar ¿quieres formar parte del problema o parte de la solución?

En Conciencia y Abundancia

Carmen Paz